25 octubre, 2011

¿Banalidades?


¿Quien dice que escribir sobre banalidades no tiene sentido? Yo creo que es un error. Escribir sobre cosas superficiales tiene más sentido de lo que se piensa. Antes que nada es mejor escribir acerca de cualquier tontería que no escribir para nada, aun cuando se tengan grandes ideas o propuestas para plasmarlos en un papel. El simple hecho de ponerse a escribir demanda la atención del escritor, es un ejercicio de análisis y de ordenamiento de las ideas para poder expresarlas coherentemente.
Solemos creer que sólo vale la pena expresarnos con ideas ilustradas, innovadoras y únicas, sin embargo creo fervientemente que la forma es el fondo. Además muchas de las mejores conversaciones que he tenido con mis amigos han salido de temas “tontos”. Esto no se debe a que seamos tontos (aunque los tipos más inteligentes, quizás medianamente), más bien pienso que lo importante es la conexión que se logra hacer con el otro, el mensaje es lo de menos. Más importa el cómo se dice que lo qué se dice. ¿Qué acaso no es esa la genialidad de diversos autores?
            Igual que en una conversación, la cual hace uso no simplemente del mensaje sino del tono, los gestos y movimientos corporales, la escritura no sólo transmite el mensaje sino que también lleva un tono, un ritmo y hace uso de los matices para enriquecer las ideas. Es necesario que el escritor haga uso de cada uno de estos recursos y que los domine para así poder atrapar a los lectores.
            Obviamente hay lecturas y lectores de todo tipo, no obstante que siempre es bueno cultivarse también es agradable, de vez en cuando leer un pequeño texto que relaje al lector, que lo invite a jugar y a pensar de que manera podría él abordar cualquier tema, sin importar si es una banalidad o es un tema de lo más “serio”.
            Siempre habrá espacio para todos los textos y siempre habrá un lector dispuesto a leer cualquier cosa. Es momento de dejar atrás aquella idea del hombre culto que sólo lee elevadísimas obras, enigmáticas y prácticamente imposibles de digerir.  Lo que sería imperdonable es el hecho de dejar que las ideas vaguen por la mente sin asignarles un espacio determinado y negarles su destino… ser leidas. ¿Realmente resulta banal?

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