08 marzo, 2012

Angustina

¿De qué se puede escribir cuando uno está angustiado? Tal vez, de nada. ¿Qué por qué uno puede estar angustiado? Bueno, pues uno se angustia ante la incertidumbre del horizonte. El no saber que pasará, donde se pisará, si se pisará firme o en blando. Es angustiante el hecho de no saber si uno “la va a hacer” o se va a quedar en el intento.
Quizás no se alcance el éxito, sería peor aun vivir en la miseria personal y la comodidad.
Sin embargo, la angustia pienso que nos mueve hacia el horizonte. Lo desconocido nos atemoriza, pero a la vez nos crea curiosidad. Mueve en lo más profundo del ser, en aquel punto donde los complementos se manosean.
El verdadero problema es que el horizonte nos distrae y no deja centrarnos. Olvidamos que lo desconocido nunca llegará y que el éxito no es total pero si subjetivo. Tal vez la angustia esté peleada con la creatividad y el aquí, no obstante me rehúso a rendirme ante ella. Prefiero definitivamente arriesgar todo y morir en el intento de alcanzar el horizonte, a vivir angustiado.

                                                           Prefiero morir con riesgo que vivir angustiado.